Primeros años de la grabación musical (II)

sábado 06 junio 2009

              
Como os prometí, en este segundo capítulo de este ciclo os voy a contar qué instrumentos son los de estas fotos y su función. Como ya podéis imaginaros están intimamente relacionados con el mundo de la grabación y fueron de gran importancia en este menester.

Estamos en el año 1902, el famoso y reputado tenor Enrico Caruso realiza la primera grabación de la historia de una canción a cargo de un cantante profesional. La canción elegida fue Vesti la giubba de la opera de Leoncavallo Pagliacci. También sería la primera grabación con un millón de ejemplares vendidos.

     Como vemos, el éxito fue atronador, lo que animó a muchos cantantes a pasar al mundo de la fonografía. Tres eran las compañías de grabación y distribución de discos: la británica Gramophone Company y las americanas Columbia Phonograph Co. y Victor Talking Machine Company. Sin embargo, pronto surgieron por Europa otros sellos discográficos como Pathé, Berliner, G&T y Favorite. Firmaban contratos de exclusividad con cantantes y directores.

Es de reseñar, que las grabaciones en cilindros de cera o discos de pizarra apenas podían sobrepasar los cuatro minutos de duración. Por ello fue necesario elegir, arreglar, fragmentar o recomponer la música elegida para grabar. Dado que muchas de estas grabaciones eran partes de óperas de Wagner, pues era la música más solicitada por el público, los productores se vieron ante el problema de la continuidad en el discurso musical que tienen las óperas del compositor alemán a partir de 1851. Esta idea compositiva aparece en este año con la publicación de su ensayo Oper und Drama, donde expone sus ideas sobre el mundo de la música y demás artes escénicas. La solución más adoptada por los directores, productores y cantantes fue la de seccionar los fragmentos más interesantes y adecuados para su grabación.

       Asimismo, mucha música tuvo que ser re-orquestada. Los instrumentos de cuerda no conseguían  que la aguja trazara un surco definido en los cilindros o en los discos, con lo que no quedaba grabado su sonido. Entonces se impuso la necesidad de cambiar o reforzar estos instrumentos por instrumentos de viento, como el clarinete, la flauta o el fagot. En muchas ocasiones se optaba por una simple transcripción al piano que no tenía este problema durante la grabación.

      De todas maneras, la demanda de música quería grandes nombres, de cantantes que estaban en su plenitud artística, pero, se descuidaba por completo quién o quienes realizaban el acompañamiento. Nos encontramos a veces con verdaderas estrellas del mundo de la ópera acompañadas por meros aficionados.


Johanna Gadski como Isolda de un fragmento de la primera escena del segundo acto de Tristan und Isolde realizada en 1909 por el sello Victor.


    En la anterior grabación, encontramos un poco de todo lo expuesto. Músicos con rasgos amateurs (desafinaciones, desajustes...). También escuchamos a flautas y clarinetes doblando y reforzando la voz de los violines. ¡Ah! Por fin llegamos al meollo del asunto. Violines. Como recordaréis, ya dije anteriormente que los violines carecían un sonido que pudiera ser grabados. Concretamente, es debido a la frecuencia extrema de la sonoridad de la cuerda frotada que el fonógrafo es incapaz de captar, pero, ahí es donde entra en acción los instrumentos que vemos en la fotografía inicial.

      Se toma un violín, se le quita la caja de resonancia que se sustituía por un disco hueco de metal con un diafragma de mica en su interior. Luego se unía un pabellón también de alumnio y ya teníamos un violín con el suficiente volumen sonoro para poder ser registrado por el fonógrafo. Si bien el sonido no era exactamente el de un violín, sí que se le asemejaba lo suficiente. El primer modelo fabricado en 1899 fue el llamado violín Stroh y corresponde a la primera fotografía de este artículo.



Este violín es un modelo de 1905 más evolucionado. Podemos ver que se le ha añadido un segundo pabellón dirigido al intérprete para que pueda escucharse.














Por último, añado unas fotografía que he encontrado para que podamos imaginar las dificultades que podía entrañar un día de grabación.




















Fuentes:
- Wikipedia
- http://www.birthplaceofcountrymusic.org/node/37
- http://www.mainspringpress.com/studio_photos.html







             
             
                






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